Ir al contenido principal

Eugene Guillevic - Les Murs (fragmento)





TE ESCRIBO

Te escribo en un país donde está negro
y no es de noche.

Te escribo
porque está negro.

Te escribo sobre un muro
al fondo de lo negro

*

Hay negro pues hace que te escriba
hay un muro pues en él te escribo
y es para ti.

No sé que es ese negro
estoy adentro.

Te escribo en un muro al fondo de lo negro.

*

Sé que afuera
no está negro.

*

El muro casi siempre está desecho,
pero yo creo que se curva.

Cuando digo
que está al fondo de lo negro
es para tranquilizarme.

Escribo en él
para que sirva de algo.

*

Si llegas a leer en ese muro
lo que escribo para ti,
quizás sabrás
dónde estaba parado

*

sphére


¿Y sin embargo si fuera
en tu muro en el que escribo,
en tu muro al fondo
del negro donde estás
y no supieras
lo que allí escribo para ti?

*

Te conozco, sol,
los conozco, manzanos.

Conozco la extraña
variedad del negro
llamada luz.
Por su reino he temblado.

*

No tengo horizonte
más allá de este muro
en el que te escribo.

No escribiré nada más
de lo que puedo saber.

*

Escribo la verdad que aguanta al muro
al fondo de lo negro.

*

Fuera habría otro campo de acción
la trompeta donde soplarle al día con más fuerza que él,
como sopla un solo fuego desnudo en los caminos,
cuando el mediodía llega a espolear
toda la tierra permanente.
pero, afuera ¿donde escribirte
a falta de este muro?

Afuera, pero ya no sabría
a quién le escribo.
¿Y qué será, afuera,
en el fuego y el viento,
el que debe escribirte?

*

A menos que un día
-¿será de día?-
sepamos estar juntos, lo quiero
por el afuera y por lo negro

En nuestro honor entonces
quemarán luz,
pero a nuestra medida
las manzanas, los ríos.

Entonces te escribiré sobre lo que verás
llamear de ternura,
sobre todas las cosas que nos rodean
en el afuera y en lo negro.

Ya no tendré necesidad
de buscar escribirte
en el muro inencontrable
en el que te escribo ahora.

*

Qué importa después de eso
que siga habiendo negro
en la gran luz
al fondo de la luz

Porque estarás allí
para ir tanteando juntos

Y yo te escribiré
con mis labios sobre tu cuerpo 

*

Esperándote escribo
en el muro que debe estar al fondo de lo negro

"Bendigo tus rodillas
pienso en el día
en que tiemblen bajo mis manos
como lo hacen los follajes
y con menos razón"

*

E iremos
hacia la luz curable.

Guillevic (1907 - 1997)

Comentarios

Anónimo dijo…
a veces, cuando te quería encontrar, a la caída del sol, bajo la sombra, sobre el regazo y no estabas me venía a este muro, para saber que era de tí, para saber si pensabas en mí.

Entradas más populares de este blog

Quim Font - Bolaño (fragmento)

Uno de los personajes que más me gustan de "Los detectives salvajes" de Roberto Bolaño es el de Quim Font o Joaquín Font y creo que fue uno de los mas elaborados por el autor en todo el libro, si es que hay personajes mas elaborados que otros. Quim tiene una visión bastante lúcida desde su precaria salud mental. Desde su aparatosa conducta y su estrafalaria apariencia Bolaño le concede un equilibrio y un buen humor negado a las personas aparentemente en posesión de sus facultades mentales.  Quim parece poseer la capacidad de saber cuando tomarse la vida en serio y cuando no, quizás eso sea precisamente lo que lo hace ser un loco.  Y aunque a veces desvaría, algunas de sus frases merecen la seriedad o la risa del caso, ambas sin ningún asomo de burla.  Aunque yo no prefiera la "página técnicamente perfecta", sino la página perfecta, a secas.

Joaquín Font, Clínica de Salud Mental El Reposo, camino del Desierto de los Leones, en las afueras de México DF, enero de 197…

Charles Bukowski - Las mujeres del verano

las mujeres del verano morirán como la rosa
y la mentira
las mujeres del verano amarán
siempre y cuando el precio
no sea eterno
las mujeres del verano
pueden amar a cualquiera;
incluso a ti
mientras dure el
verano
pero también les
llegará el invierno
nieve blanca
y frío helado
y caras tan feas
que incluso la muerte
hará una mueca de horror
antes de
llevárselas.

Unidad de Cuidados Intensivos - J. G. Ballard

Por que nos acordamos de ellos cuando ya están muertos?
Un cuento de Ballard de allá por 1,982.

Leer cuento