lunes, mayo 07, 2007

El agua sube y baja

El mar bosteza,
la rueda se aleja a brincos.

El agua baja y sube
moviendo la muela del molino;
dejando su cicatríz rijosa,
la enfermedad del vidrio,
el moho en las paredes,
los ahogados,
los émbolos,
y el experimento de Arquímedes.

Las lágrimas dejan surcos
en el rostro dolido.
Los peces flotan
con los ojos muy abiertos.

El agua sube y baja,
y la luna qué?

La luna es un señor,
un señor de cara triste,
más aburrido que triste:
un pan de ajo cocinándose,
un ojo trasnochado visto desde atrás.
Pero, ¿Y el agua?
La tristeza...

No ves que el agua sube y baja,
y tu peinado se deshace.
Vuelve al espejo,
no sea que te vea así,
tienes espejo ¿no? bicho,
necesitas azuzarte a cada rato ¿cierto?
necesitas superarte a ti mismo,
y pensar en dietas y ungüentos,
¿eh Narciso?

Narciso se ahogó
con el agua que no bebió.

Las cariátides de la Atlántida...
glu, glu, glu, glu, glu...

La noche desciende
dejando solo la espuma del sueño,
boca espumosa,
recodo de guijarros blancos
alquitranados.

El sueño se pudre en la boca al despertar,
se hace pequeño y se disuelve,
un grano de azucar negra
en medio de la lengua,
un par de alas en el cielo del sueño.

Sigues siendo niño
si aún puedes volar.
¿y si vuelo y llevo un cigarrillo en la mano?
¿Y si vuelo y alguien tira
con una cuerda de mi ombligo?
¿Y si me atoro en un árbol?
podría pasar,
claro, pero tienes que bajar.

Crapillo

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